domingo, 28 de septiembre de 2014

Microcine El Grito

por Lila Nieto


Microcine, el nuevo proyecto de El Grito Cineclub, se inauguró el 20 de septiembre en la Feria Internacional de Expresiones Culturales Iztapalapa 2014, evento organizado por la incubadora Reinventa, AC y la Delegación Iztapalapa, y tuvo un gran éxito entre el público, que empezó por asomarse con rostros curiosos y acabó por hacer cola para entrar a esta nueva cápsula del tiempo.

En esta minúscula pero grande salita de cine hubo quienes entraron a descansar un rato del ruido y la agitación del lugar, quienes lo hicieron para matar el tiempo antes de una cita, o porque les pareció una buena curiosidad al escuchar el sonido que salía de aquella extraña casetita, y quienes entraron con el entusiasmo natural del cinéfilo, pero todos, todos los que entraron salieron satisfechos y transformados de ahí.

Los más entusiastas fueron los niños, con excepción de uno al que le dio miedo. Algunos jalaban a sus renuentes padres, que los dejaban entrar y los esperaban afuera, otros se metieron junto con sus madres o padres igual de sonrientes que ellos, pero todos los niños querían entrar, y sus ojos brillantes delataban esa fascinación por las experiencias nuevas que los caracteriza. Hubo algunos reincidentes que volvieron todos los días que duró la feria, y algunos esperaban desde temprano a que llegara la marchanta (o sea yo) a abrir el changarro. Algunos de los más asiduos fueron los hijos de unos tiangueros que tenían puesto en la feria, y un niño escapado de la escuela, o de su casa, que andaba siempre abrazando su balón y que regresó después con tres de sus amigos. Estos niños estuvieron revoloteando alrededor del Microcine todos los días, esperando cada oportunidad de volver a entrar, estudiando cuidadosamente a todos los que entraban y salían de ahí, y preguntando todo lo que podían, lo cual también ayudó a aumentar la curiosidad de todos por ver qué pasaba ahí adentro. Acabaron ayudándome a abrir y cerrar la cortina, y a recomendar las películas que les habían gustado más: Hasta los huesos, de René Castillo, y Desierto, de Christian Rivera, además de algunos otros cortometrajes extranjeros de animación. Les encantaba el hecho de que adentro del Microcine no se escuchara lo que pasaba afuera en la feria, sino que se podían abstraer en la experiencia del cine.

¿Qué es el Microcine?

Se trata de una reducción total de la sala de cine que sin embargo conserva todas sus características fundamentales: la comodidad, el aislamiento del exterior, la intimidad, el sonido, la imagen en la oscuridad y la magia. En forma de caseta, esta cápsula del tiempo construida casi en su totalidad con materiales de reutilización, alberga en su interior hasta cuatro personas que pueden disfrutar de una experiencia cinematográfica completa en un espacio y tiempo muy reducidos.

El Microcine puede montarse fácilmente en cualquier espacio, en cualquier rincón. Sus dimensiones de 2 metros de largo por uno de ancho se diseñaron para caber en cualquier mercado o tianguis como un puesto más. Puede instalarse en plazas, escuelas, esquinas, camellones, patios, pasillos, vestíbulos, y cualquier sitio público o privado en el que haya flujo de personas, sin romper la armonía ni invadir el ambiente del lugar, sino que convive perfectamente con cada espacio al contener la experiencia en su interior. Pueden instalarse también varias casetas que proyecten en distintos sitios simultáneamente. Su formato de programación de películas breves resulta perfecto para un ambiente en el que el flujo de gente es agitado y veloz, por lo que las personas que pasan por ahí pueden acceder a la experiencia cinematográfica sin perder casi nada de su tiempo.

Especializado en la exhibición de cortometrajes, el nuevo Microcine resulta ideal para apreciar este formato específico de películas, pues ofrece a cada cortometraje un espacio único de apreciación, respetando su unidad como película completa, sin tener que incluirla en proyecciones largas que encadenan muchos cortometrajes uno detrás del otro. En el Microcine, el espectador puede elegir lo que prefiera ver de una muestra de títulos diversos, o bien hacer caso de las recomendaciones del cácaro, y puede entrar cuantas veces quiera a ver distintas películas. La programación del Microcine puede adecuarse al espacio, al público y al contexto en el que se instale, por lo que tiene la capacidad de apoyar programas educativos, de capacitación y, por supuesto, de promoción y formación cultural a través de temas diversos: educación ambiental, prevención del delito y la violencia, días conmemorativos, géneros cinematográficos, etcétera, etcétera.

A través del Microcine se pueden organizar convocatorias que alienten a los realizadores profesionales, así como estudiantes y autodidactas, a realizar cortometrajes con temas y consignas específicas, lo cual invita también a que se produzcan obras con temas actuales, necesarios, pertinentes, ayudando a los realizadores a encontrar nuevos temas, y a conectarse e investigar sobre cuestiones de interés público, ayudando a crear materiales diversos, interesantes, nuevos y conectados con la sociedad y con el planeta.

¡Pásele al Microcine y.... Grite Fuerte!

1 comentario:

  1. http://infoficc.wordpress.com/2014/09/28/cineclub-el-grito-microcine-el-grito-mexico/

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