sábado, 19 de septiembre de 2015

La basura en México, seis cortometrajes

por Lila Nieto
Butacas: 5

De nuevo el diluvio nos dio la bienvenida a la función del jueves, a la que llegaron cinco valientes personas a enterarse de lo que sucede con la basura que desechamos a través de seis cortometrajes:

1. Pepenadores (anónimo, 1981, México, 7')
2. La ruta de la basura (programa DespertarEs México, EfektoTV, 2010, México, 21')
3. Los niños del Bordo (Yohali Reséndiz y David Gutiérrez, 2014, México, 10')
4. El gran Chatarral (Jorge Hérnandez, 2012, México, 11')
5. El Recicleishon (Alexis Astorga, 2013, México, 4')
6. Orquesta Basura, música del reciclaje (Diego Gallegos, 2011, México, 5')

Realmente no sucede mucho con nuestra basura -las más de 13,000 toneladas diarias que se generan en el Distrito Federal y área metropolitana-, sólo se amontona en grandes trailers que luego la llevan a seguirse amontonando en gigantescas montañas pestilentes en las que, probablemente, así como se veía en las imágenes, lo que más predomina es el plástico de todo tipo. El plástico que va a sepultarnos, según parece, porque además resulta que reciclarlo contamina de nuevo. "Estamos consumiendo puras cosas visuales", comentó uno desde el público, "todo lo que compramos es por el empaque; que el empaque esté chingonsísimo aunque tenga una caquita adentro". Otra comentó, "Las empresas están empeñadas en seguirnos llenando de empaques y contaminantes", a lo que respondió el primero, "Un amigo tiene una imprenta, tiene máquinas enormes porque imprime cajas, se dedica a eso, a los empaques, y lleva los últimos diez años viviendo de eso, porque lo que le deja ya no es la impresión de textos o papel, sino las cajas."

El Distrito Federal ni siquiera tiene un área para la basura, los basureros de nuestra ciudad siempre han estado fuera de ella. Hay siete puntos de depósito en la actualidad: San Juan de Aragón y Santa Catarina en la autopista México-Puebla; La Perseverancia, en Cuautla, Morelos, así como el sitio Bicentenario en Cuautitlán, El Milagro en Ixtapaluca y La Cañada en Tepotzotlán, Estado de México. La "basura orgánica" es enviada al Bordo Poniente o Bordo de Xochiaca entre los límites de ciudad Nezahualcóyotl y Chimalhuacán, Estado de México.

PAG-9-ELIDETH-FERNÁNDEZ_Bordo-de-Xochiaca_6En los centros de transferencia de las delegaciones, los camiones llegan cargados de basura de sus recorridos por las colonias y, así como vienen los bultos, todo mezclado aunque se separe en las casas, se van en los trailers -a cada uno le caben unas 19 toneladas de basura- directo a los tiraderos que, en lugar de ser centros de separación, reciclaje y compostaje, son grandes terrenos a cielo abierto con cerros de inmundicia de 17 metros de altura, sin horizonte, sin infraestructura alguna, en el que trabajan miles de personas -familias enteras- en uno de los cinturones de miseria más dramáticos de nuestra sociedad, pepenando lo que encuentren para sobrevivir cada día, y que sufren serios problemas de explotación, desnutrición y salud. Aquí trabajan también cientos de caballos que viven en condiciones de maltrato severo, grave desnutrición y que trabajan larguísimas jornadas hasta que literalmente se caen muertos. Según la Fundación Internacional Franz Weber (FFW), que dirigió en 2012 una campaña para erradicar la "tracción a sangre" en América Latina, las condiciones de vida en el basurero del Bordo de Xochiaca -que debía cerrar en el 2005- son "lo peor de lo peor".

Se supone que el tiradero de Bordo Poniente, de 700 hectáreas y que operó durante 26 años, ya se cerró desde diciembre de 2011, y se construyó un lindo parque encima. Pero... si la FFW visitó este lugar en 2012, pues ya no entiendo nada. Ha sido muy difícil encontrar información para hacerse el mapa de la basura en México. Después de muchos años de presiones y vaivenes, hoy se aprobó el proyecto para construir ahí, encima del inmenso relleno sanitario de más de 15 metros de profundidad, un centro de captura y aprovechamiento del biogás que producen los desechos para generar electricidad. A ver si es cierto.

"El negocio no es de los pepenadores, el jodido siempre va a estar jodido ahí", comentó uno recordando el cortometraje anónimo que encontramos, Pepenadores (1981), que cuenta la historia del basurero de Santa Cruz Meyehualco, Iztapalapa, que se cerró en 1983, dos años después del gran incendio en el que "las flamas alcanzaban más de 20 metros de altura". Este basurero, que contaba con casi 200 hectáreas de terreno, era controlado por Rafael Gutiérrez Moreno, llamado el Rey de la Basura, quien habiendo nacido en ese entorno, se hizo líder de los trabajadores de limpia a los 19 años, en 1967, y no soltó el poder nunca más. Este personaje, que según parece "violaba a cuanta mujer se le cruzara en el camino", incluyendo a la madre y la sobrina de su última esposa, también esclavizó a los pepenadores. Les cobraba cuotas, tenía guardias que los vigilaban y los golpeaban, los amenazaba con matarlos si no le regalaban a sus hijas. También corrió a los campesinos de un área para construir una mansión de dos kilómetros cuadrados. Y fue diputado del PRI. Repito: fue diputado del PRI.

El tipo -que según dicen tuvo más de 50 hijos reconocidos con 26 esposas, la última de las cuales lo mandó matar después de años de abuso- engendró a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, el llamado Príncipe de la Basura, digno hijo de su padre, quien además de haber heredado el cacicazgo de ese gremio y, supongo, las propiedades y cuentas bancarias de su papá (a menos que las haya tenido que repartir con el resto de sus hermanos y hermanas), llegó a ser el presidente del PRI-DF, en cuyas oficinas dirigía y se servía de una red de prostitución de mujeres.

Los comentarios que surgieron en el debate dan la sensación de indefensión, de impotencia. "¿De qué sirve separar la basura desde tu casa si la vuelven a mezclar en el camión de basura?" Esta pregunta nos la hemos hecho tantos, pero siempre se vuelve a la misma respuesta: dejar de hacerlo tampoco resuelve el problema. Los trabajadores de limpias no sólo carecen de capacitación, ni siquiera cuentan con guantes y tapabocas. Pero es una pregunta obligada y lleva inevitablemente a la siguiente pregunta que también nos hemos hecho tantos, ¿de qué sirven los esfuerzos que pueda hacer cada persona en su vida si las autoridades deshacen ese esfuerzo? "Es cierto que el gobierno tiene una gran responsabilidad", dijo alguien, "pero las empresas sólo piensan en cómo hacer lo que hacen y no en deshacerlo". El término para esta actitud es "externalidad", y lo aprendí hace años viendo un documental que se llama La corporación (Mark Achbar y Jennifer Abbott, 2003), en el que un empresario redimido explica su significado: una externalidad es todo aquello que, en realidad, es tu responsabilidad resolver, pero que mejor lo dejas para que alguien más se encargue de ello, aunque no sepas quién ni cómo va a hacerlo. Una empresa investiga y adquiere la tecnología para producir plástico, por ejemplo, pero no se ocupa de lo que sucede con el plástico que produce, ni se ocupa de los desechos tóxicos que tira al drenaje o directamente al río porque "ese no es su trabajo". 

Lo terrible es que, en esta sociedad de consumismo, todos vivimos bajo la premisa de la externalidad. Nosotros tiramos nuestra basura y a ver quién se encarga de ella. ¿Y cuál es la solución en este país en donde las autoridades son sordas y corruptas? Además de sacarlos a patadas, parte de la solución es dejar de consumir productos contaminantes. "Y este cambio de paradigma es una cosa bastante radical", dijo alguien, "porque requiere un esfuerzo muy grande, requiere que te prives de muchas cosas". Habría que dejar de consumir todo lo que venga con empaque individual... ya no deberíamos tomar agua embotellada, refrescos, ni comer paletas heladas Magnum, ni Mamuts, ni Mordiskos, ni galletas saladas, ni galletas dulces, ni dulces, ni tostadas de maíz, ni comida chatarra de ningún tipo, y tendríamos que renunciar a pedir del restaurante "para llevar" en recipientes de unicel y plástico, y a pedir comida desde casa, y a comprar vasos, platos y cubiertos de plástico para las fiestas... realmente deberíamos de renunciar a gran parte de la vida que llevamos, y hacerlo implica ir en contra de la corriente, lo cual lo dificulta más. Si lo pensamos, todas esas tonterías no tienen valor, podríamos tranquilamente renunciar a ellas, pero la vida que llevamos las pone enfrente y nos quita el tiempo para preparar la vida, para pensar. Entonces, el gobierno tiene mucho de responsabilidad, las empresas tienen mucho de responsabilidad, pero los consumidores la tenemos también. "Lo que debemos hacer como consumidores es reducir al máximo la cantidad de desechos que tiramos."

Los tres últimos cortos que vimos tratan sobre personas que hacen arte con basura: un chacharero que ha construido su casa y se ha hecho un modo de vida creando piezas artísticas con basura, y dos bandas de música que utilizan basura para hacer instrumentos. "La Orquesta Basura ya la conocía, son un circo, echan desmadre bien chido. En el MUJAM era de ley que estuvieran ahí", dijo un participante. "Los chavos de El Recicleishon son una solución para su barrio", dijo otra, "es un punto de partida" dedicarse a algo creativo. "La banda ñera luego ya te topa y te respeta, hasta se quieren hacer tus compas", remató alguien más. "La creatividad salva, pero no a todos", dijo otro, "hay a quien le gusta eso del vicio, no?" Alguien dijo, "A nosotros nos va a tocar hacer algo con tanta basura". Hay bandas de música que hacen sus instrumentos con ella, porque abunda, esos grupos son, además de un ejemplo de creatividad y una forma de concientizar a la población, una manifestación de su tiempo, de nuestro tiempo. "Yo supe de un güey que sacó un varote, como treinta mil pesos, de llenar la azotea de su casa con latas de cerveza". "Nomás que hay que tener toda una azotea, chupar mucha cerveza, y tener mucho tiempo para juntar eso", dijo otro. "También hay uno que hace páneles de construcción con las etiquetas de los envases de PET, pero su problema es que no consigue la materia prima tan fácilmente, porque no se separa, y además es feo pensar que su negocio depende de que se sigan produciendo esas etiquetas".

Siguieron los comentarios de impotencia: "¿Vieron las margaritas que crecieron en Fukushima?", dijo alguien para rematar, "están rarísimas, son como de otra especie totalmente distinta, parecen como de Mario Bros... igual y estamos llegando a tanta mierda que va a haber otro tipo de vida que surja de eso, porque la vida sigue." La vida sigue a pesar de nosotros, que en un siglo y fracción hemos dado al traste con millones de millones de años de creación y evolución. Independientemente de la conciencia que podamos adquirir los ciudadanos y de las costumbres que podamos cambiar, estos esfuerzos son como sacar agua a cucharadas de un barco que se hunde. Hay que tapar la fuga grande. Y eso necesariamente supone la participación de las autoridades que regulan la actividad de las masas. No podemos cambiar nuestra situación con ellos en contra. Las autoridades que tenemos deben largarse del planeta, y deben asumir la responsabilidad gentes que sirvan para algo distinto que robar e ignorar la realidad y el bien común.

Cerraré esta entrada con una luz de esperanza, que es el caso de Colombia, para entender que el cambio de paradigma sí es posible, pero es necesaria la participación de las autoridades. Colombia cuenta con el primer caso de éxito en el cambio de tracción animal a motora en los basureros, con el que jubilaron a 300 caballos en la ciudad de Medellín en dos años y medio, y en Bogotá, el mayor ejemplo de todos a nivel mundial, sustituyeron en menos de un año 3000 caballos e integraron un programa de contención social para las familias de los pepenadores que ha dado resultados rápidos y favorables. En un año, 60 mil niños dejaron de trabajar en las calles gracias a este programa. Además, las autoridades echaron a andar un programa que incluye campañas de información para que la gente sepa cómo y dónde tirar sus desechos. En fin, se puede todo, con voluntad ciudadana y voluntad política.
Y usted, ¿qué va a hacer con su basura?

Bienvenidos sus comentarios a esta entrada y... Grite Fuerte.


Fuentes:
http://elpais.com/diario/1987/03/24/internacional/543538833_850215.html
http://mexico.cnn.com/nacional/2011/12/19/la-ciudad-de-mexico-cierra-el-tiradero-de-basura-mas-grande-del-mundo
http://mexico.cnn.com/nacional/2012/01/04/el-df-batalla-para-distribuir-12600-toneladas-de-basura-diarias
http://www.milenio.com/df/ALDF_a_prueba_sistema_PPS-sistema_PPS_para_financiar_captacion_de_gas_en_Bordo_Poniente-PPS_para_financiar_obras_de_Circuito_Interior_0_316168619.html
http://www.miambiente.com.mx/sustentabilidad1/mexico-un-inmenso-basurero
http://www.24-horas.mx/bordo-de-xochiaca-lo-peor-de-lo-peor-fotos/
http://www.alamedaoriente.df.gob.mx/index-2.html

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Jueves 17: La basura

Amigas y amigos,

¡Vengan a enterarse de lo que pasa con nuestra basura!

Mañana, jueves 17 de septiembre de 2015, les presentamos el inicio de un ciclo titulado Medio Ambiente: Ciudades Insustentables, que se presentará el tercer jueves de cada mes de septiembre a diciembre de este año.

El tema de la primera función será LA BASURA EN MÉXICO. Veremos seis cortometrajes que tratan este tema en México.

No se lo pierdan, es entrada libre y ofrecemos servicio de bocadillos.

Los esperamos a las 20:00 en nuestra sede, la casa Pandeo:
Miami 27, col. Nápoles, atrás del WTC, México, DF.
¡Griten Fuerte!


lunes, 14 de septiembre de 2015

Tepenené, la historia contada por su gente

por Lila Nieto

Butacas: 25
Registro fotográfico: Gabriela Nápoles

Ayer, domingo 13 de septiembre, tuvimos una experiencia intercineclubista interesante, en la que nos juntamos El Grito Cineclub y El Cine Independiente -ambos del DF-, y Cinema Otokani -tan itinerante que no se sabe de dónde es- en el pueblo de San José Tepenené, Hidalgo. Se trató de la proyección del documental Tepenené, la historia contada por su gente (Siu Yin Zarco Luna, 2015, México, 107').



El documental fue realizado por una cineclubista de larga trayectoria, Siu Yin Zarco Luna, quien pasó los años de su primera juventud itinerando por los pueblos de México en su camioneta y cargando su equipo de proyección para ofrecer funciones de cine en todos los rincones que se encontraba a su paso. Su proyecto se llama desde entonces Cinema Otokani, que en náhuatl quiere decir caminante, y con el cual también ha visitado cárceles y escuelas. Por razones del destino y una voluntad incansable, Siu Yin se fue -con su esposo y su hijo- a vivir a un pueblo perdido en la zona de El Arenal, cerca de Pachuca, Hidalgo. El pueblo de raíces otomíes se conoce como San José Tepenené, pero oficialmente es el Ejido de Tepenené, sin el San José, que se le quedó pegado porque era el nombre de la hacienda que allí había.

Siu Yin encontró en este lugar una tierra fértil para su trabajo, para su vocación de educar y organizar. Inmediatamente instaló su cineclub en la pequeña biblioteca a la entrada del pueblo, en donde fue reuniendo a los niños de la comunidad, y a algunos padres de familia y maestros de la escuela 20 de Noviembre. Su labor culminó con este documental que descubre la historia del pueblo a través de una serie de entrevistas hechas por niños de 1º de primaria y sus visitas a los lugares emblemáticos de Tepenené. Ahora nos tocó a las cineclubistas del Distrito Federal hacer el viaje hasta allá, como Siu Yin aún suele hacer, portando el espíritu del viajero cineclubista.

El documental es una importante labor de rescate de la memoria histórica de Tepenené, y dio sorpresas a algunos de los lugareños, "Esta fue una lección de historia", comentó el encargado de las fiestas patrias 2015, pero el comentario que mejor ilustra esto es el que hizo la señora Mati, amiga cercana de la autora del filme, que no sabía que su mamá habla la lengua otomí, y lo descubrió en una escena en la que la señora aparece enseñando palabras a los niños y cantando una canción de su infancia -bellamente entonada- que cuenta sobre los vaivenes del corazón de una muchacha del campo. "Voy a tener que ir a hablar seriamente con mi mamá", dijo Mati con grandes ojos de sorpresa y una sonrisa enorme, "¡Nunca me había dicho, nunca nos enseñó ni una palabra!"

Lo triste es que Siu Yin y su familia no pudieron asistir, porque su espíritu viajero los tiene ahora fuera de México, y poca gente se enteró de la función. Tal vez se puede repetir la función en la biblioteca, donde Siu organizaba su cineclub y que fue la primera institución educativa del pueblo, para que todos puedan acudir a ver este documental, que fue hecho con ellos y para ellos, que rescata su historia, y que es también un homenaje a la comunidad.


Aún así, asistieron alrededor de 25 personas, varios de los cuales eran niños que también estudian en la escuela 20 de noviembre. En el documental se cuenta que antes no había una escuela ahí, y que los niños tenían que recorrer una larga distancia para acudir a estudiar. Después de la revolución, cuando la tierra se repartió como ejido, los pobladores construyeron con adobes un salón, en donde hoy está la biblioteca, y lo nombraron Casa Escuela. "Había una maestra en ese entonces", cuenta un abuelo en la pantalla, "que se levantaba muy temprano para hacer atole de arroz, atole de avena, para darles a los niños de desayunar." Cuando se abrió aquella escuelita, el terreno tenía una parcela grande donde la gente sembró fruta, "Había higos, uvas, manzanas peras..."

En este documental, cuyo propósito es esencialmente educativo, se pueden aprender muchas de las plantas medicinales de la región, el nombre de todos los cerros que circundan el pueblo -Los Frailes y Las Monjas, entre otros-, el proceso para extraer el aguamiel, palabras en otomí, la participación de los bisabuelos en la Revolución, canciones tradicionales, cómo trabajaban las parteras, los mineros, cómo se hace barbacoa de hoyo, qué comían los antepasados, cómo se vestían, cuáles eran sus juguetes, cómo hacer tabiques, cómo hacer una resortera, y muchos temas más que construyen la riqueza cultural de Tepenené, que significa "según dicen, niño de roca."

Ya entrada la noche nos volvimos a nuestra ciudad. La noche nos perdonó la lluvia y el camino despejado nos trajo aprisa pero sin prisa, comentando la aventura de la tarde.

Les compartimos aquí el documental completo:

Tepenené, la historia contada por su gente


Bienvenidos sus comentarios a esta entrada. ¡A seguir gritando!

viernes, 11 de septiembre de 2015

Lucio

por Lila Nieto
Butacas: 5
Registro fotográfico: Jesús Díaz


"Quiero ser como él cuando sea grande", fue el primer comentario al terminar la proyección de anoche. Porque efectivamente Lucio Urtubia es un hombre profundamente inspirador. La sensación que produce al mismo tiempo desorienta pero revela una lógica sólida, simple y llana. Estamos ante un hombre libre en un mundo de esclavos, ante un hombre rústico y a la vez sofisticado, un hombre que obedece a una ética superior y rebasa los límites impuestos por una sociedad mundial profundamente corrupta.

La concepción que tiene de la vida parece difícil de entender porque no cae en ninguno de los excesos típicos de las grandes personalidades, sino que es un hombre esencialmente sencillo, un albañil dedicado y un hombre de familia, sólo que para poder ser eso con dignidad también fue un activo militante antifranquista, anticapitalista... antiestablishment. Es un luchador porque, según él mismo dice, eso es lo que necesita el mundo: luchadores. Pero no por eso cayó en los extremos de la megalomanía, sino que su impulso principal parte justamente del desapego de todas esas trampas: la fama, el dinero, la propiedad, la vanidad, sin que ello signifique que tenga ninguna clase de complejos: "Por eso soy anarquista, porque hago lo que me da la gana". Sin embargo, su hacer lo que le da la gana nunca contempló, por ejemplo, matar.

Lucio es un líder nato, pero no confunde ese don con la avaricia de presidir organizaciones. Su anarquismo es una postura ante la vida y no un tipo de soberbia, es individual sin ser individualista, tiene amigos en todos los niveles gracias a que su visión de la sociedad es horizontal, es destructor del orden establecido que oprime a las personas pero no es un hombre cruel. Estas características que se perciben a primera vista como contradicciones resultan al final tan claras y robustas que evidencian lo retorcida que es la supuesta lógica que hemos aprendido desde la comodidad de una clase media conformista y comodina. "La lógica del albañil es la misma que tiene un genio economista, porque trabaja desde la base, desde el sustento", comentó una asistente a la función. En fin, Lucio es un creador: "La vida es la creación, es estar en acción".

Pero un personaje como él quizás no se podría dar en México, comentó la moderadora. Lo matarían y borrarían todo rastro de su existencia antes de que nadie supiera de él, porque en México se borra la memoria sistemáticamente. Urtubia huyó de una dictadura pero su lucha jamás se manchó de avaricia y egoísmo sino que se mantuvo en el plano político y social siempre, y tuvo la suerte de llegar a un país cuya revolución sí triunfó e inspiró a todo el mundo, y a partir de la cual se construyó una cultura humanista. Llegó a un país en donde también existió una famosa resistencia ante la ocupación nazi. Tuvo la suerte de conocer a Quico Sabaté y otros importantes anarquistas, de toparse con un juez que se identificó con él, que entendió su lucha y decidió liberarlo, se topó con políticos que no pensaban en soluciones brutales, con abogados que tenían ideales. Tuvo la suerte de llegar al país en donde se dio un Jean-Paul Sartre, una Simone de Beauvoir, una Louise Michel. La idea de que en México no sería posible que existiera una personalidad como él -y viviera para contarlo-, da tristeza. Pero desde el público alguien hizo un comentario de rescate, "Lucio es inspirador en el sentido de que todavía hay huecos por dónde colarse, hay formas de derrocar (a nuestro corrupto sistema) sin que se den cuenta". También hay que recordar que el mismo Lucio dice que la mayoría de la gente, quién sabe por qué, no llega a dar el salto de la inconformidad pasiva a perder el respeto por la injusticia del orden establecido y las instituciones que lo resguardan. Lucio estuvo dispuesto, desde muy joven, a actuar en pos de su ideología, y tuvo tanto la suerte como la inteligencia para esquivar las dificultades e incluso voltearlas a favor de su lucha.


Entonces, ¿qué pasa en México? "Estamos viviendo una época de terror a manos del Estado, que es tremendamente represor", dijo alguien. "Pero el miedo no es tanto a que te reprendan, sino a que te aíslen. La gente se incorpora al sistema pensando que eso es lo que debe hacer, y eso es estar fichado sin haber hecho nada. Oponerse a ello es perder la sensación de pertenencia social que deriva de tener limpio tu récord, tu identidad, tus deudas, y al final esto responde a una lógica de moral cristiana", respondió otra, "Ya voy a sacar mi IFE, ya voy a ser alguien en la vida; los jóvenes pensamos eso antes de cumplir 18 años". Alguien más remató, "En las escuelas te enseñan a obedecer, y ya desde chico te amputan la posibilidad de cuestionar lo establecido".

"Pero hay que aprender a aprovechar los huecos del sistema", insistió una, "yo recuerdo una comunidad en Oaxaca que se declaró autónoma y tienen su propia moneda, su red de celular y todo". "Ah, pero ya los aplastaron los milicos", respondió otro. "Están los zapatistas", dijo alguien más. Los zapatistas también están lidiando todo el día con la invasión militar y paramilitar. Pero sí, lo han logrado hasta ahora muy bien, admirablemente, y son un ejemplo mundial de autonomía. "Está la comunidad de Cherán, en Michoacán, en donde una mujer decidió levantarse y para su sorpresa se levantó todo el pueblo con ella, y corrieron a los talamontes con palos y machetes, y luego corrieron a los políticos de su pueblo; esa es una legítima autodefensa, y hasta donde sabemos no los han aplastado todavía, de hecho el Tribunal Federal Electoral falló a su favor y permitió que se autogobiernen al margen de los partidos políticos". Exitosos o no, los proyectos alternativos de autonomía son una luz de esperanza, inspiran la posibilidad, y su lógica de orden social es más bien horizontal.

Lucio supo jugar el juego del sistema bancario y del sistema de control de identidad y les ganó la partida, pero su actividad era completamente clandestina y completamente desinteresada. "A un amigo que trabaja en Subversiones lo amenazaron en la calle, y lo llamaron por el sobrenombre que utiliza en Facebook. Es por eso que lo ubicaron, ¡porque todo lo publica en Facebook!" De nuevo, es como ficharse uno mismo de manera voluntaria, hacerles el trabajo (cosa que estamos haciendo aquí mismo)... hay que leer de nuevo a George Orwell.

Hacia el final de la charla alguien dijo, "Era un hacker pero en papel". Y vivió para contarlo. Lucio vive en París y, cuando está en casa, deja la puerta abierta para quien quiera pasar a platicar con él. "Ir a platicar con él es una excelente idea para viajar a París."

Bienvenidos sus comentarios a esta entrada. Los esperamos el próximo jueves en el mismo lugar a la misma hora. ¡Griten fuerte!

martes, 8 de septiembre de 2015

Jueves 10: Lucio

Amigas y amigos del cineclub,

Este próximo jueves comenzamos un ciclo titulado Oficios Extraños, en el que veremos cuatro documentales grandiosos que pintan personajes que, en su trabajo o en su tiempo libre, realizan actividades completamente fuera de lo común.

Este ciclo se presentará el segundo jueves de cada mes de septiembre a diciembre de este año. Los esperamos para compartir y charlar sobre esta gran película, nominada a los premios Goya, en nuestra nueva sede, Pandeo DF.

Ciclo: Oficios extraños
segundo jueves de cada mes
septiembre-diciembre 2015

Jueves 10 de septiembre
20:00 horas

LUCIO
(Aitor Arregui y José María Goenaga, 2007, España, 93')

Pandeo DF
Miami 27, col. Nápoles
atrás del WTC

ENTRADA LIBRE




viernes, 4 de septiembre de 2015

Robamos secretos: la historia de Wikileaks

por Lila Nieto
Butacas: 15
Registro fotográfico: Jesús Díaz

Sí, llegamos tarde a nuestra propia inauguración, que es como llegar tarde a tu propia boda, a tu bautizo. Tláloc nos hizo favor de echarnos toda, pero todita su buena vibra. Nos la echó a chorros, e inundó la ciudad de agua bendita (que se fue casi toda directo al caño) ayer por la tarde. Por ello, aunque casi tuvimos que llegar a nado a nuestra nueva sede, la casa Pandeo DF en la colonia Nápoles, estamos convencidos de que el cineclub será un éxito rotundo. Prueba de ello es el hecho de que, también a nado, llegaron trece personas a compartir la experiencia con nosotros, a disfrutar la charla, los bocadillos, el clericot y, por supuesto, la proyección.


Comenzamos con punch político y complejidad humana, el documental Robamos secretos: la historia de Wikileaks (Alex Gibney, 2013, EUA, 130'), y con esto comenzamos también el ciclo Whistleblowers: derecho a la información. La palabra "whistleblower" no tiene una traducción exacta en español, pero se refiere a las personas que denuncian actos de corrupción. Son los que "dan el pitazo" de algo que lastima el bien común. El problema que enfrentan casi todos los denunciantes cuando no logran permanecer en el anonimato es el linchamiento, pues en lugar de investigar la corrupción que están denunciando se les persigue por hablar. Este es el caso del entonces analista militar Bradley Manning -ahora Chelsey Manning-, que ha sido presa de un linchamiento brutal por filtrar documentos en los que, entre otras cosas, había un video que mostraba crímenes de guerra perpetrados a sangre fría por soldados estadounidenses en Irak, así como otros delitos consentidos por el Pentágono, y que en su conjunto constituyó la mayor fuga de información en la historia de ese país. Por otro lado, está el célebre y contradictorio Julian Assange, hacker y programador genial, idealista libertario, y también megalómano, abusivo, rockstar, autor y director del portal para denunciantes Wikileaks. 

La soldado Manning ha permanecido en la cárcel desde su detención, silenciada y en condiciones deplorables, y poco a poco ha salido del foco de atención pública. Sin embargo, Manning también goza del apoyo de activistas como Daniel Ellsberg, uno de los whistleblowers más reconocidos en Estados Unidos y el mundo por la publicación de los llamados "Pentagon Papers" en 1971, en los que, entre otras cosas, denunció que el gobierno de su país sabía que su estrategia de la guerra de Vietnam estaba destinada al fracaso, pero continuaron con la invasión de todos modos. Por su lado, Assange se ha encargado de derribar su propia imagen y de perder el apoyo de muchos de sus seguidores, ayudado por los medios de comunicación alineados al sistema, y permanece encerrado en la embajada de Ecuador en Londres.

En el debate de anoche hicimos el intento por deshilvanar las preguntas que arroja este documental. Independientemente de la vida privada y las contradicciones de Assange, independientemente de sus motivaciones para desarrollar el proyecto de Wikileaks, lo que hizo es una aportación a la humanidad, lo mismo que Manning, cuyo acto de sentido común le ha costado la libertad y la salud. Pero las aportaciones a la humanidad se van probando en el camino, y una de las preguntas que inevitablemente surgieron en el debate es si la humanidad está preparada para manejar la información sin filtros, sin secretos. "No se puede generar una opinión certera sin información suficiente, y tampoco se puede comprender la información si se está acostumbrado a que otros la analicen por ti y te la dosifiquen", comentó alguien.

"Pero Wikileaks ni siquiera logró desestabilizar al sistema, sólo fue un momento de shock", mencionó una desde el público. "Quizás el efecto de las filtraciones de Wikileaks en los ciudadanos ordinarios no ha sido importante en nuestro país, pero los cambios sociales son lentos, y ahora por lo menos se habla de transparencia, libertad de expresión y derecho a la información, por lo menos se tiene noción de ello, de que los ciudadanos en una democracia debemos vigilar a las instituciones. "Wikileaks es una semilla que germina", dijo alguien más, "por lo menos en México sí tuvo un hijito, un portal para denuncias anónimas que se llama Méxicoleaks, y que fue puesto en marcha por un grupo de periodistas, académicos y activistas organizados". "Ah, sí", recordó otro, "ahí empezó el rollo en MVS por el que despidieron al equipo entero de Carmen Aristegui". En el portal de Méxicoleaks se puede leer que es "una plataforma independiente de denuncia ciudadana y transparencia al servicio de la sociedad mexicana para revelar información de interés público". Es decir, que Wikileaks sí causó un efecto positivo porque constituye una herramienta para proteger la libertad y para vigilar a las instituciones, cosa que es crucial en nuestro país, pues se ganaría un trofeo en el concurso de los más corruptos del mundo, y de los más represores. Ahora sólo falta que los ciudadanos sí vigilen y denuncien (hay tanto que vigilar y denunciar), y que las denuncias sí den un resultado positivo para la sociedad.

En cuanto a la realización del documental, un asistente señaló su buena investigación y calidad narrativa. Recordemos que el documental ganó premios, aunque no se haya estrenado en las carteleras comerciales de muchos países. En México se difundió en el festival Ambulante, y nadie en el público de anoche lo había visto. "La segunda cosa que quiero mencionar", continuó uno desde su butaca, "es el paralelismo histórico que encuentro entre la historia de Wikileaks y la Revolución Francesa, cuando la información también se hizo de pronto accesible al público".

Se pudieron haber hecho muchas reflexiones más, pero el retraso en el comienzo y la duración de la película nos comieron el tiempo. Sin embargo, se cumplió el objetivo de compartir esta historia que no ha terminado, y de sembrar la semilla que germina en todos los que asistieron a la función. Las preguntas no se quedan sin respuesta sino que la siguen buscando. El debate continuará con la siguiente película de este ciclo, que se presentará el primer jueves de cada mes en El Grito Cineclub.



Por lo pronto, los esperamos el próximo jueves 10 de septiembre a las 8 PM en Miami 27, col. Nápoles. Esperen muy pronto la cartelera y... ¡griten fuerte!

miércoles, 26 de agosto de 2015

Jueves 3: Robamos secretos: la historia de Wikileaks

Amigas y amigos,

Reiniciamos funciones en nuestra nueva casa, Pandeo DF, un espacio que compartimos con otros artistas y colectivos culturales.

Comenzamos con el ciclo "Whistleblowers, derecho a la información", en el que exploraremos cuatro casos emblemáticos de personas u organizaciones que han denunciado distintos actos de corrupción a manos de gobiernos y gobernantes, y que han sido perseguidos por ello.
Este ciclo se proyectará el primer jueves de cada mes a partir de septiembre y hasta fin de año.

Los esperamos para nuestra primera proyección y debate el próximo jueves 3 de septiembre de 2015 con una película que documenta la historia de Wikileaks. La función comenzará a las 20 horas.
La cita es en Miami 27, col. Nápoles, atrás del WTC.