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domingo, 4 de octubre de 2015

Campaña de recolección de cámaras recicladas



Amig@s,

¡Volvemos a las cárceles!
Emprendemos una campaña de recolección de cámaras recicladas que tiene como objetivo un taller de video social para mujeres en situación de cárcel en México DF.  Este taller se va a llevar a cabo en diciembre de este año gracias a una alianza de cineclubes colombo-mexicana con el Cineclub La Imagen Viajera (Colombia), el Cineclub Bravo (México) y El Grito Cineclub (México). 

Las cámaras serán entregadas a las participantes del taller para que puedan continuar con sus procesos de creación audiovisual.

Este proyecto se realiza en el marco de la beca para gestores culturales de la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte de la Alcaldía de Bogotá y en colaboración con la Subsecretaría de Sistema Penitenciario del Distrito Federal.



Es por este motivo que iniciamos un periodo de recogida de cámaras digitales compactas. Si tienes una cámara de 3 megapíxeles o más que pueda registrar video, con su cargador y su cable para descargar las imágenes y ya no haces uso de ella, ponte en contacto con nosotros a través de nuestro mail. Tenemos puntos de recogida en México DF, Barcelona (España) y Bogotá (Colombia).

Si quieres participar y hacer un reciclaje solidario de la tecnología, escríbenos!!! 


¿TIENES GUARDADA UNA CÁMARA DE 3 MEGAPÍXELES O MÁS? ¿NO LA USAS?

¡Contribuye con tu donación! Ayúdanos a conseguir cámaras digitales compactas que ya no estén en uso, las cuales serán entregadas a mujeres en reclusión, acompañadas de un taller de video social.

Apoya el uso y la circulación solidaria de la tecnología.

Con tu colaboración intentaremos aportar a un mundo social y ambientalmente más justo.




jueves, 26 de febrero de 2015

MKS Room: reinserción social



Amigos,

Los invitamos esta tarde a una plática sobre el impacto de la cultura en la reinserción social. Participaremos al lado de otros colectivos culturales.

En este evento se fusionan conversaciones sobre emprendimientos sociales para promover y hacer accesibles los negocios sociales a todas las personas a través de la cultura.

Sobre reinserción social, además de ver el documental Chasing Bonnie & Clyde (Thomas Salva and Olivier Lambert, EUA, 2014), conversaremos con el fundador de Cauce Ciudadano y con el grupo juvenil de rap Rango Jaguar.

Entrada libre, cupo limitado.
Se pueden registrar aquí:

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Más allá de Guanajuato

Amigos,

Estamos proyectando material del 42 Festival Internacional Cervantino en centros penitenciarios del Distrito Federal.
Como organización civil e independiente que trabaja por la reconstrucción social a través de la cultura, exigimos el esclarecimiento de la muerte del estudiante Ricardo de Jesús Esparza Villegas, ocurrida tristemente durante el festival.
¡Seguimos gritando fuerte!





miércoles, 11 de junio de 2014

Públicos de Calidad: Cineclubismo Penitenciario

Amigos cinéfilos,

Seguimos proyectando en cárceles del Distrito Federal. 
Les compartimos un artículo sobre nuestra actividad que salió en el número 6 de Luneta, Gaceta Cineclubista del Centro Histórico de México, excelente publicación editada por Gabriel Rodríguez y los Jinetes Sampleadores de Imágenes que reúne información útil e interesante para el cineclubista. ¡A seguir gritando!



El Grito: Cineclubismo Penitenciario
por Lila Nieto
En noviembre de 2012 nació El Grito, un proyecto piloto de cineclub itinerante en tres centros penitenciarios de la ciudad de México, en donde se promocionó cine mexicano durante un año completo con un estímulo del Instituto Mexicano de Cinematografía y a través de un acuerdo con la Subsecretaría del Sistema Penitenciario del DF. El proyecto tuvo tan buenos resultados que el objetivo se extiende ahora a los diez centros penitenciarios que hay en la ciudad, con miras a coordinar una red. Potencialmente, el movimiento de cineclubismo penitenciario podría ser nacional, y mundial.
Si en algún lugar tiene sentido organizar a un público y operar una red de cineclubes, es en el interior de los centros penitenciarios. Es desde la base, desde el fondo, que se impulsan los grandes proyectos, las transformaciones culturales, desde el fondo hacia la superficie, de abajo hacia arriba, de adentro hacia afuera.
Si para alguien tiene valor sentir la libertad que transmite la experiencia cinematográfica, es para quien conoce el encierro. Y si para algún cineclubista tiene sentido emprender la odisea de organizar un cineclub, es en donde está el público, un público ávido, creativo, interesante, diverso y numeroso. El público penitenciario no sólo dio sentido para emprender un cineclub, sino muchos.
La cárcel para un cineclubista es tierra fértil, un lugar en donde la gente ya lo está esperando, en donde a veces llegan en banda, a trote, en donde el cineclubista nunca tendrá que cancelar una función por encontrar la sala vacía, en donde la organización del público es una necesidad manifiesta desde el principio, algo que naturalmente sucede nomás llegar, un lugar en el que mirar los sueños de la humanidad recobra su calidad mitológica. No es lo mismo ver Los olvidados para unos que para otros, recorrer la historia de Los ladrones viejos, emprender el gran viaje de La guerra del fuego, volver a casa en busca de Pueblerina.
Y el hecho, aunque suene a broma ácida, de que el público penitenciario esté literalmente cautivo, potencia la importancia social del cineclub, de la apreciación del cine mundial, de la organización y formación del público, del diálogo colectivo. Entonces el cineclubismo penitenciario tiene dos grandes brazos, dos columnas vertebrales que corren paralelas e inseparables: la actividad cineclubista, y la labor social.
Igual que el tiempo en un presidio, la experiencia cinematográfica es un estado de excepción. En la cárcel más que en casi cualquier otro lugar, y digo casi porque no deseo desvirtuar la asfixia de nadie, el cineclub reivindica cabalmente su condición de cápsula del tiempo, y si la cápsula despega, el cineclubismo puede convertirse en una plataforma para la reinserción social.